
En Vanuatu se encuentran fuerzas globales. El Estado insular del Pacífico está ubicado sobre los márgenes de dos plataformas terrestres. Sus lentos desplazamientos provoca frecuentes terremotos y mantiene los volcanes activos. Así nació, con el paso de milenios, la natural belleza paisajística de Vanuatu. Las montañas alcanzan una altura mayor a los 1.800 metros. Bosques tropicales y secos, savanas y playas de palmeras cubren el vasto paisaje submarino que rodea las islas.
Vanuatu es desde hace mucho tiempo un lugar de encuentro de fuerzas globales, también sobre el nivel del mar. Diversas olas inmigratorias han dejado una extraordinaria riqueza de idioma y cultura en la población. En la época del colonialismo europeo los propietarios de plantaciones ingleses y franceses competían entre sí así como también los misioneros católicos y protestantes. A principio del siglo XX, en Vanuatu se instituyeron dos sistemas de gobierno paralelos que recién pudieron ser unificados en 1980, cuando la isla obtuvo la independencia.
La mayoría de la población trabaja actualmente en la economía agraria y en la cría de ganado. Las principales mercancías de exportación es la copra, corazón de palmera en trozos, la madera, la carne y el cacao. El mineral de manganeso es la única materia prima explotada industrialmente. Las áreas del puerto libre de aduana y el registro de barcos aportan en gran medida al ingreso nacional. En el área de servicios financieros Vanuatu es líder entre los países del Pacífico Sur.
La belleza natural del país posibilitó que el turismo se transformara en una de las fuentes de ingreso de divisas más importantes.