
Desde hace 150 años Suecia vive en paz. Gracias a su política de neutralidad consecuente, el país no ha sufrido bajo los efectos de las dos Guerras Mundiales del siglo XX.
Mientras que en el siglo XIX Suecia pertenecía a los países más pobres de Europa, hoy en día es una de las naciones industrializadas líderes. Este desarrollo no sólo se ha debido a la gran riqueza de materias primas - minerales, madera y agua - sino también al espíritu inventivo de sus habitantes. En Suecia se han desarrollado el Tetra Pack, el termómetro centígrado y el rodamiento de bolas, una novedad revolucionaria para la construcción mecánica. Entre los ingenieros suecos más famosos se encuentra Alfred Nobel (1833-1896), el inventor de la dinamita. En su testamento señaló que los beneficios de sus patentes debían fluir a una fundación. Desde 1901 se otorgan, además del premio Nobel de la Paz, los premios Nobel para contribuciones extraordinarias en materia de física, química, medicina y literatura.
Suecia es considerada como modelo del Estado de bienestar moderno. Para los trabajadores industriales, ya en el año 1919 se instituyó la semana laboral de 48 horas. El amplio sistema de seguros sociales debió ser reformado en la década del noventa para continuar siendo financiable. La protesta de la escritora Astrid Lindgren contra las elevadas cargas fiscales individuales saltó a las primeras páginas de los diarios en todo el mundo.
Astrid Lindgren posiblemente sea la autora más querida y conocida de libros infantiles. Al igual que Selma Lagerlöf con "Nils Holgerson", ha hecho que las tradiciones y los paisajes suecos se conozcan en todo el mundo. Desde hace más de 25 años viene luchando contra la violencia hacia los niños.
Correspondiendo a las tradiciones humanitarias y de política para la paz, Suecia es una de las cuatro naciones industrializadas que invierte más del 0,7 por ciento del producto social bruto en ayuda al desarrollo.