
Las Torres Gemelas en Kuala Lumpur son con sus 450 metros de altura los edificios más altos del mundo, y ofrecen no solamente una fantástica vista de la capital malaya, sino que también son símbolo de las aspiraciones económicas del país y su voluntad de seguir un camino propio, típicamente asiático, rumbo al desarrollo.
Ubicados en el estrecho de Malaca, que separa el Océano Índico del Pacífico, el país y su población han vivido durante siglos de la navegación mercantil. Durante el dominio británico la explotación del caucho y la extracción del estaño formaron la base para el posterior desarrollo económico de Malasia.
La fundación de la Federación de Malasia en el año 1963 estuvo acompañada en una primera fase de guerras y luchas internas que también afectaron al país desde el punto de vista de la política exterior. A comienzos de los años 70 se introdujo la "Nueva política económica" que hizo que Malasia registrara tasas de crecimiento increíblemente altas, incluso en una región caracterizada por el auge económico. Hasta el 2020 Malasia pretende llegar al nivel de las naciones industrializadas. Dentro de la Federación existen sin embargo grandes diferencias en cuanto a los ingresos entre el Oeste, la península de Malaca con la capital, y el Este, rico en materias primas pero pobremente poblado, que limita con Indonesia.
La población de Malasia está compuesta de malayos, chinos e indios, y a pesar de la variedad cultural, religiosa y lingüística se han impuesto una lengua nacional, Bahasa Malaysia (malayo), y el islamismo como religión que representa la identidad nacional de este joven Estado. Jefe de Estado de la democracia parlamentaria es un rey, que es elegido cada cinco años entre las familias dinásticas de los nueve sultanados.