
Ya en 1492 y durante su primer viaje, Critóbal Colón descubrió la más grande de las islas de Las Antillas. Cuba formaba un punto estratégico importante para los movimientos de conquista de los españoles en Centroamérica. La población indígena de la isla fue rápidamente diezmada por los trabajos forzados y las enfermedades importadas del viejo continente. Por eso y para que trabajen en las plantaciones de caña de azúcar, los españoles introdujeron ya en 1513 los primeros esclavos negros de África Occidental. Hasta la abolición de la esclavitud en los años ´60 del siglo 19, los africanos representaban la mayoría de la población. Más tarde las plantaciones de caña de azúcar que se extendían cada vez más- en 1860 Cuba cubría casi un tercio de las necesidades mundiales de consumo de azúcar- atrajeron colonos europeos al país.
En la guerra de la independencia librada contra el poder colonial español durante los últimos años del siglo 19, los Estados Unidos invadieron la isla por las armas. En 1901, Guantánamo se convirtió en el punto estratégico de los EE.UU y se mantiene hasta hoy. La Cuba independiente se transformó en el "patio interior" de los EE.UU. Una brutal injusticia social fue suelo fértil para la revolución cubana de 1959. Para muchos países del Tercer Mundo, las conquistas sociales de Cuba en el campo de la salud y educación fueron un modelo a seguir. Y aún cuando el país desde los años `80 sufre una crisis económica, estas conquistas subsisten.
Hasta hoy la herencia cultural que dejaron los españoles es visible sobre todo en las construcciones urbanas, por ejemplo, la Havanna vieja con su fortaleza junto al puerto y los frentes barrocos del Paseo de la playa junto al Malecón. La particular fusión entre los ritmos hispánicos y los africanos que se expresan en la rumba y el son fascinan en todo el mundo. El escritor norteamericano Ernest Hemingway que vivió largo tiempo en la isla, escribió allí el relato "El hombre y el mar".